LA SANTIFICACIÓN

 

 

Éxodo 32:29 Entonces Moisés dijo: Hoy os habéis consagrado al SEÑOR, porque cada uno se ha consagrado en su hijo, y en su hermano, para que dé él hoy bendición sobre vosotros.

 

 

INTRODUCCION:

          En estos últimos días que estamos viviendo en esta tierra, Dios quiere que santifiquemos nuestra vida a el, santificación es algo que Dios quiere de parte de todos los hombres, y la única manera que nosotros nos podíamos santificar, fue por el sacrificio de Cristo en la cruz (Heb 13:14)

 

DESAROLLO:

          Que significa Santificación:  Hacer a uno Santo por la gracia de Dios, consagrar algo para Dios, sea cosas o a uno mismo, regularmente nos gusta consagrar cosas pero no a nosotros mismos para Dios (1 Pedro 1:15-16)

 

Isaías sabia que tenia que consagrar su boca antes de servir a Dios, cuando miro la Gloria de Jehová se dio cuenta que su boca era inmunda (Isaías 6:5-6) hay veces nuestra boca la usamos para bendecid y maldecir, y esto no puede estar pasando dentro de nosotros (Santiago 3:10-12)

 

La meta dentro de nosotros es consagrar nuestra vida a Dios, por eso cualquier área que tengamos deberíamos de dársela al Señor (Levítico 3:14-17)

 

Siempre deberíamos estar dispuestos a darle lo mejor a Dios (Gen 4:3-5) cuando damos lo mejor nos estamos santificando hacia Dios (Rom 12:1) en el antiguo testamento los levitas y sacerdotes se santificaban antes de cargar el arca del pacto (1 Crónicas 15:14-15)

 

Abraham tuvo que santificarse a Dios antes de ser llamado padre de la fe, anduvo en pruebas y paso las luchas pero al final se santifico y fue llamado padre de la fe (Gen 22:1) tuvo que dar lo que mas quería en este mundo, para demostrale a Dios que lo amaba sobre todo.

Para nosotros es duro santificarse para Dios, nos cuesta, no nos gusta dejar las cosas que Dios nos pide, y por eso hay pruebas y luchas.

 

Jesús se santifico, y por eso nos pide que nos santifiquemos (Juan 17:19)

 

CONCLUSION:

          Como estamos en el diario vivir para Dios, nos estamos santificando o nomás vivimos por vivir, nuestro corazón debería de estar santificado para Dios sobre todo

 (1 Pedro 3:15) Dios pide que nuestro espíritu, alma y cuerpo se santifiquen para él

 (1 Tesalonicenses 5:23)Y el Dios de paz os santifique completamente; para que vuestro espíritu, alma y cuerpo sea guardado entero sin reprensión para la venida del Señor nuestro, Jesús, el Cristo.